Por más que el mundo moderno se haya secularizado, el hecho es que gran parte de la humanidad encuentra el sentido de la vida en los caminos espirituales de sus respectivas culturas. Los caminos espirituales son muchos. Sin desmerecer otros, quiero destacar dos que están en la base de dos grandes culturas: la de Occidente y la de Oriente.
La pandemia de COVID-19 exige una respuesta colectiva y global que pocas veces se requirió en la historia de la humanidad. Es probable que los 132 millones de casos confirmados de COVID-19 en todo el mundo y las 3 millones de muertes sean cifras subestimadas y que la cantidad real de casos y muertes sea mucho mayor.
Los acontecimientos que sucedieron después de la crucifixión, sepultura y resurrección de Jesús, tienen trazos inauditos; son hechos memorables propicios para la atención de los religiosos, los investigadores socioculturales y las personas que buscan elementos históricos o raros para investigar y desarrugar.
En el año 2020, El COVID 19, representó el tema más buscado en los motores de exploración de internet durante ese año. Nada superó el interés y las expectativas de la población de ingresar a estos medios en búsqueda de información para edificarse sobre la situación real del virus, sus formas de propagación y sobre todo como cuidarse del contagiarse del mismo.
Las masacres ocurridas recientemente en la ciudad de Boulder, en Colorado, y en el área metropolitana de la ciudad de Atlanta, en Georgia, con un saldo de diez y ocho muertos, respectivamente, son solo dos casos más de la violencia sin sentido con armas de fuego facilitada por la Asociación Nacional del Rifle, los fabricantes de armas y los políticos corruptos a quienes ellos controlan.
En una remota época la semana santa era una celebración sagrada. Muy pocos se atrevían a hacer irreverencias. Los que la hacían se cuidaban de que su acción quedara oculta, en la oscuridad de lo profano. Pero esos eran otros tiempos.
Definitivamente, la Semana Santa trasciende el catolicismo y el cristianismo, en la medida en que nos lleva a reflexionar en cuanto seres humanos sobre los “misterios” de la muerte y la vida, creamos o no en Jesús y en su pasión y resurrección que se celebran en esta fecha y que se relatan en los Evangelios.
"Los que nunca pudieron ganar elecciones nacionales, ahora eran gobierno; los eternos derrotados por el voto popular, ahora ganaban parapetados detrás de tanquetas", rememora el entonces vicepresidente de Bolivia sobre el golpe de Estado de 2019
El triste estado de Haití es conocido por todos, ignorados por muchos y atormentados por algunos; pero, de todos modos, se augura transformación y posibilidad de salida de esa deprimente situación.
Leonel Fernández tiene más de un año tirado a la calle en campaña por la presidencia del país. Luis Abinader, como el merengue sin letra, no dice nada. Pero todo el mundo sospecha que tiene una carta debajo de la manga. En Estados Unidos Joe Biden acaba de decir que va a correr por la reelección presidencial demócrata.
Durante el aislamiento social forzado para el bien de cada persona y de los otros ante el ataque del coronavirus, se nos pide recogernos en nuestras casas o habitaciones.
Las masacres ocurridas recientemente en la ciudad de Boulder, en Colorado, y en el área metropolitana de la ciudad de Atlanta, en Georgia, con un saldo de diez y ocho muertos, respectivamente, son solo dos casos más de la violencia sin sentido con armas de fuego facilitada por la Asociación Nacional del Rifle, los fabricantes de armas y los políticos corruptos a quienes ellos controlan.
La nueva verja que el presidente dominicano acaba de anunciar no sirve para tender puentes, sino para excluir y hostilizar al otro, al diferente, al migrante y, en particular, al que es pobre y, por lo tanto, indeseado.













