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Noticias | Redacción Espacinsular

Hoy hace justo cuatro años que Marcha Verde concentró a miles de personas de todo el país, cada ciudadano y cada ciudadana lo hizo con la firme convicción de que solo la movilización, la indignación ante los que se roban el dinero del pueblo, la articulación de diversos sectores en una sola consigna significaría el inicio del fin de la impunidad en la República Dominicana.

Salimos a las calles vestidos de verde, en señal de la esperanza, novedosas formas de participación cívica, familiar convocó a miles de jóvenes, personas de la tercera edad, trabajadores, campesinas, mujeres, obreros, empresarios, trabajadoras, profesionales en todo el territorio nacional y la diáspora, reclamamos a una sola voz la recuperación de lo robado, que los culpables sean investigados y sometidos a la justicia para que vayan a la cárcel.

Hoy tenemos que sentir que la lucha no fue en vano. Que ese compromiso ciudadano, la vigilancia, el reclamo permanente, la unidad en la diversidad, en las calles, marcaron el camino para el inicio del fin de la impunidad.

Hoy, cada mujer, cada hombre que firmó el libro verde, que movió la antorcha desde Capotillo hasta el Gran Santo Domingo y marcharon en cada pueblo de estos 48 mil kms cuadrados, las mujeres que tuvieron la valentía de sacar en un estadio de pelota en territorio extranjero la pancarta contra Odebrecht, los Conversaos Verdes, los Encuentros Verdes, Los Campamentos Verdes en Santiago y el Distrito Nacional, las más de 30 proclamas en las diferentes marchas realizadas, las miles de voluntades marcharon con el corazón y la esperanza de que el pueblo unido jamás será vencido, ese amor por la dignidad, por la garantía de derechos, por la libertad, por la democracia es una muestra de que tiene sentido la lucha.

Marcha Verde trascendió el proceso electoral. Algunos adoptaron el camino de participar directamente en la propuesta electoral que tenía como propósito sacar a quienes habían gobernado este país durante más de 20 años y que eran los que se habían apropiado del Estado y de sus instituciones como patrimonio propio. Otros se quedaron en las filas de los movimientos sociales, de Marcha Verde, para mantener la lucha contra la corrupción y por el fin de la impunidad. Trascender la coyuntura electoral era fundamental. La decisión tomada por cada uno y cada una fue valiosa. Hoy constatamos cómo es posible construir procesos de cambio desde posiciones distintas.

Hoy la lucha contra la corrupción y por el fin de la impunidad nos sigue convocando.

Reconocemos que hay señales importantes en las decisiones del Presidente Abinader, como fue la designación de la Magistrada Miriam Germán en la Procuraduría General de la República, lo que abre las puertas para la independencia del Ministerio Público. La reciente decisión orientada a recuperar lo robado, es un reclamo que Marcha Verde hizo desde sus inicios.  Las acciones que se están adoptando desde la Dirección de Compras y Contrataciones, la Dirección de Ética e Integridad Gubernamental, nos indican que si hay compromiso y voluntad política es posible combatir la corrupción y poner fin a la impunidad.

Estamos convencidos, que hoy más que nunca, la ciudadanía tiene que mantenerse activa, vigilante, denunciando y proponiendo acciones para que logremos dar ejemplos contundentes de que no hay borrón ni cuenta nueva, que no hay marcha atrás, que no hay corruptos preferidos, que todo aquel que ha osado tomar el dinero público, que le ha robado el derecho a un niño o a una niña de recibir educación salud, alimentación, deporte, que le han robado su dignidad y la oportunidad de crecer y desarrollarse, deben de ser investigados y sometidos a la  justicia.

En los nuevos casos de corrupción que están denunciando es fundamental investigarlos y que sean llevados hasta las últimas consecuencias. Solo con ejemplos contundentes será posible cambiar la cultura del soborno, del boroneo, de dame lo mío… Por una cultura de responsabilidad ciudadana, de compromiso, de construcción en la que se respeten y garanticen los derechos para todos y todas en igualdad de condiciones.

Una ciudadanía activa, vigilante, verde contribuye a construir esa luz de esperanza y dignidad que requiere la República Dominicana.

Nuestro compromiso ciudadano, indetenible, es de mantenernos de pie y en lucha. Seguiremos en las calles vestidos de verde, como ciudadanía activa, vigilante para que sigan investigando los cientos de casos de corrupción, hasta conseguir que los congresistas, funcionarios, ex-presidentes, empresarios y demás responsables de gestionar y beneficiarse de los contratos del Estado dominicano y todos aquellos que sean culpables sean sometidos a la justicia, se logre la recuperación de lo robado y ese dinero invertirlo en políticas públicas de bienestar para la gente.

Gracias a cada dominicano, a cada dominicana que, con su lucha, su voluntad, su compromiso y su amor ha aportado a este proceso.