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Cultura y sociedad | Redacción Espacinsular

El pasado mes de agosto el Sindicato de Teatristas de la República Dominicana (SITEARD) entregó una comunicación a las autoridades del Ministerio de Cultura con una serie de demandas concretas para la mejoría del sector cultural, acompañada de un balance del primer año del gobierno de Luis Abinader y el Partido Revolucionario Moderno en cuanto a gestión cultural. 

A pesar de haber transcurrido ya un mes, el Ministerio de Cultura (MINC) no ha dado ninguna respuesta. Las y los trabajadores de la cultura en República Dominicana plantean haber dado un espacio de tiempo más que pertinente para que las nuevas autoridades gubernamentales ofrezcan alternativas a las necesidades más apremiantes del sector, el cual ha sido golpeado por la peor crisis de la historia reciente generando la pérdida de decenas de colegas, quiebra, parálisis, incertidumbre y una significativa reducción de la capacidad productiva. 

“Ahora el gobierno anuncia un cambio de rostro en el  ministerio; lo que demandamos es una transformación profunda en la política cultural”, plantean en el comunicado firmado por el Consejo Directivo del SITEARD este lunes 20 de septiembre. Sin embargo, denuncian el actual gobierno aún no explica al pueblo ni transparenta el uso de los fondos y recursos del MINC, solo reduciendo cada vez más el presupuesto anual, pero manteniendo un abultamiento en la nómina administrativa. 

Cuestionan que como gestores y gestoras han reanudado las actividades culturales en medio de la pandemia sin el  más mínimo respaldo del Estado.  “Contrario a lo que ha sucedido en otros países de la región, que han desplegado programas especiales  y fondos de atención urgente para trabajadores y trabajadoras de la cultura, en nuestro país las autoridades han reducido el ya pírrico presupuesto de cultura y han desarrollado una línea privatizadora de los espacios públicos, cobrando alquileres desmedidos en salas del Estado en Santo Domingo, Santiago, San Juan y otras localidades, como si su propósito fuera impedir el desarrollo del arte escénico a nivel independiente”. 

Critican el   nepotismo y prácticas clientelares ampliamente denunciadas  en este primer año de gobierno.  La  designación de familiares y relacionados de funcionarios, sin vínculos con el sector cultural, en puestos para los que no tienen formación ni experiencia, no ha hecho más que acentuar las dificultades operativas del Ministerio de Cultura,  la  ausencia de estrategias efectivas  y  programas de trabajo coherentes con el contexto de crisis.       

La situación actual del MINC, planteada en el citado informe del SITEARD, demuestra las graves condiciones que a nivel nacional padecen los gestores culturales populares e independientes, situación que se complejiza sobre todo en las ciudades, provincias y comunidades del interior del país. Afirman que, aunque la ministra saliente asumió el objetivo de la descentralización del sector como bandera a nivel discursivo, esto se redujo a simples recorridos de los incumbentes en las provincias y a la realización de actividades artísticas muy puntuales, sin un plan real que promueva la participación y justa distribución de recursos en todo el territorio nacional. 

También cuestionan que el pueblo dominicano no ha tenido  idea en  qué y cómo se  gasta el dinero el Ministerio de Cultura, ni se han comunicado  las prioridades en esta situación de crisis, que ameritaba un presupuesto complementario y la atención de la presidencia como ha sucedido con otros sectores. Además, señalan el  afianzamiento  del  nepotismo y prácticas clientelares ampliamente denunciadas en este primer año de gestión. 

Por último, el comunicado del gremio de teatristas finaliza esperando que la recién designada ministra, Milagros Germán, se rodee de un equipo que le permita comprender a profundidad la diversidad de las necesidades del sector y pueda escuchar y atender sus demandas. 

Aseguran estarán vigilantes en sus reclamos de transparencia en cuanto al destino de fondos; subsidios específicos para el rescate del sector cultural y teatral en todo el territorio; recuperación del carácter público, abierto y democrático de las salas del Estado; sondeo y consulta con el sector cultural en toda su amplitud para escuchar y tomar en cuenta sus necesidades y descentralización real y efectiva. 

“A un mes de nuestras demandas, y aún con el cambio de autoridad, seguimos esperando respuestas”, finaliza el comunicado.