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Pedernales será escenario este lunes 13 del lanzamiento de la XIV Semana de la Diáspora
El auge de la violencia es cada vez más acusado en nuestro país. La prensa no da abasto para reportar los hechos delictivos que ocurren en cada rincón del país. Por ello muchos acontecimientos se producen sin que los medios de comunicación se hagan eco.
Es preocupante escuchar que los votantes han sido comprados (la expresión benévola) o han vendido su voto (la expresión acusativa). Este planteamiento se fundamenta en que muchos dominicanos pobres votan en función del beneficio que reciben. Por ejemplo, quienes tienen una tarjeta de solidaridad votarán por el gobierno.
“Es una dulce armita”, dijo Martin Bryant respecto a su rifle de asalto semiautomático AR-15 cuando fue interrogado por la policía. Hace 20 años, el 28 de abril de 1996, Bryant tomó esa arma y llevó a cabo una masacre en el estado australiano de Tasmania. En 24 horas, en lo que se conoció posteriormente como la Masacre de Port Arthur, mató a 35 personas e hirió a otras 23.
Concluido el proceso electoral, período que incluye las demandas de la oposición por la transparencia y reconteo de votos, las aguas regresan a su cauce normal. Las autoridades locales electas se aprestan a los protocolos del cambio de mando. Unas ceremonias o formalidades prescritas por la Ley, y que se repetirán a lo largo y ancho del país.
Sería una vergüenza internacional y un gran traspiés que la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) concluya el período de sesiones que se inicia mañana en esta capital sin adoptar una resolución para sostener financieramente uno de sus órganos fundamentales, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La presencia continua de feminicidios en nuestro país muestra los altos niveles de violencia existente en una gran parte de nuestra población masculina quienes responden a separaciones, celos y conflictos de pareja desde el uso de la violencia psicológica, verbal y física, llegando a eliminar físicamente a parejas o exparejas femeninas.
Esta semana, la justicia de California emitió dos fallos, uno en un caso de violación y otro en un caso de “delito de linchamiento”, que fueron noticia en todo el mundo.
La predicción del mensaje bíblico es una parte importante en la liturgia religiosa cristiana; por tanto, el sermón debe causar efecto de manera segura a los fieles oyentes.
Resulta impresionante la resignación con que ciudadanos y ciudadanas de nivel educativo y responsabilidades sociales aceptan como normales, tradicionales o irremediables las prácticas políticas del abuso de lo público, de la imposición autoritaria, del engaño y la mentira, y hasta de la marrullería y el fraude. Y lo que es peor, llegan a considerar radicales a quienes luchan por una cultura democrática.
En la década del 60 del siglo XX, recién descabezada la tiranía, en Santiago de los Caballeros surgió un colectivo socio-económico que dinamizó la economía local y, por extensión, la economía nacional.
El abuso y violación sexual es un fenómeno reconocido por distintos actores como frecuente tanto en comunidades rurales como urbano-marginales, en diferentes estratos y provincias del país. En trabajos de campo recientes observamos casos de violaciones y abusos sexuales contra niños, niñas y adolescentes en familias, vecindad y centros educativos.
El discurso con que el presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario, pretendió el jueves negar el desastre organizativo y el colapso del escrutinio electrónico en los comicios del 15 de mayo que impuso contra viento y marea, constituye una ofensa a la inteligencia colectiva, con una sarta de mentiras y omisiones.












