Contáctenos Quiénes somos
Medio ambiente | Fuente Externa

Tratándose de un continente de las dimensiones de Australia (con 7,7 millones de kilómetros cuadrados, 15 veces más grande que España) casi todos los cálculos se hacen difíciles de entender.

En el caso de los dramáticos incendios de los últimos tres meses, sin embargo, las imágenes hablan por sí solas.

También pueden servir de ayuda algunas cifras ofrecidas estos días por los expertos. Desde el pasado mes de septiembre han quedado calcinadas en Australia unas 5 millones de hectáreas, una superficie equivalente a la suma de la extensión total de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco.

Otra cifra importante apuntada por el equipo de la Universidad de Sydney que lidera el profesor de Ecología Terrestre Christopher Dickman: los incendios registrados en el estado australiano de Nueva Gales del Sur desde el pasado mes de septiembre han provocado la muerte de unos 480 millones de mamíferos, aves y reptiles.

Es decir, en esta impresionante cifra de muertes sólo se incluyen tres grupos de animales superiores y sólo uno de los estados australianos afectados, aunque realmente es el más perjudicado por los incendios.

Una cifra “cnservadora”

La extensión y persistencia de las llamas indican que la muerte de grandes animales puede ser muy superior a la calculada hasta ahora

Por si fuera poco, como las imágenes indican, “es probable que esa cifra aumente después de los devastadores incendios que han arrasado Victoria y la costa sur de Nueva Gales del Sur en los últimos días”, apunta la periodista Marnie O’Neil en una crónica publicada el 1 de enero en el portal australiano de noticias News.com.au.

Las imágenes difundidas ampliamente en los medios de comunicación y las redes sociales en las últimas semanas muestran ejemplos de esta mortalidad en especies conocidas y emblemáticas como koalas y canguros pero los efectos son igualmente devastadores en muchos otros grupos de fauna. La situación es especialmente grave en los animales endémicos de las regiones afectadas por las llamas, como recuerdan los ecólogos que trabajan en el seguimiento de este singular episodio de destrucción forestal.

El profesor Dickman puntualiza, en este sentido. que el cálculo de 480 millones de animales muertos es “conservador” (es decir, que puede ser mucho mayor) e incluye no sólo los ejemplares calcinados o muertos directamente por el efecto del humo de los incendios sino también los fallecidos a causa de los desplazamientos forzados por el fuego o por la pérdida de hábitats y alimentos.

”Investigaciones previas indican que en áreas severamente quemadas, la falta de refugio, la falta de alimentos y las incursiones de los depredadores invasores (zorros rojos y gatos salvajes) resulta en una reducción drástica pero indirecta del número de animales”, ha explicado Dickman en declaraciones recogidas por Reuters.

La ministro de Medio Ambiente de Australia, Sussan Ley, ha reconocido que los koala son uno de los grupos de animales más afectados por los incendios. En declaraciones a la emisora australiana de radio ABC, Ley ha indicado que los científicos calculan que puede haber muerto casi el 30% de la población de koalas en la zona norte de Nueva Gales del Sur.

El ecólogo del Consejo de Conservación de la Naturaleza, Mark Graham, también destacó la difícil situación de los koalas el mes pasado cuando habló en una investigación parlamentaria estatal sobre la disminución de la población.

”Con el tipo de fuegos de corona de rápido movimiento que hemos estado experimentando, los koalas realmente no tienen capacidad para moverse lo suficientemente rápido como para escapar”, dijo. “Ahora hay un área tan grande que todavía está en llamas y aún ardiendo que probablemente nunca encontraremos los cuerpos”.