Recientes
-
Coordinadora Popular invita al pueblo a concentrase frente al monumento en Santiago este viernes 24 abril.
-
Convocan huelga en San Juan de la Maguana el lunes 27 de abril, el anuncio lo hizo la activista Eva De los Santos
-
Eva De los Santos reclama del Presidente Luis Abinader que saque de San Juan de la Maguana las mineras
-
Movimientos sociales y ambientales llaman a la población a la movilización: Convocan concentración -Marcha el viernes 24 de abril a las 10.00 de la mañana desde el Monumento en Santiago y huelga en San Juan de la Maguana
-
Sala repleta y gran emoción en la entrega de los XII Premios Diáspora de la Fundación Zile
Vayamos al grano: Aunque Haití es parte de la comunidad iberoamericana, ni a la OEA ni a los Estados Unidos, les corresponde resolver los gravísimos problemas de la hermana nación.
La relación entre Haití y República Dominicana desde la macro-política y su manejo mediático tiene matices distintos a la mirada a la población desde el micro-espacio y la convivencia cotidiana.
Durante los últimos meses, la República Dominicana ha tenido ocasiones mortificantes, en que se ha visto en la soledad y asediada por organismos internacionales, comunicadores y personajes de prestancia diplomática e influencia internacional.
Internet, el sistema nervioso electrónico del planeta, ha cambiado la sociedad humana. Ha transformado profundamente la manera en que vivimos nuestras vidas y ha sido un importante nivelador al permitir que la gente se conecte, publique y comparta a escala mundial.
El gobierno dominicano respondió hoy las acusaciones que le hiciera el gobierno haitiano ante la OEA. A continuación el discurso completo del embajador de República Dominicana ante la OEA, Pedro Vergés.
Dominicanos y haitianos seguimos muy de cerca la aplicación de la ley de regularización de los ciudadanos del vecino país que habitan en nuestro territorio. Organismos internacionales están atentos a dicho complejo y tortuoso proceso. Los pueblos de ambas naciones se ven sometidos a una fuerte carga emocional negativa por parte de gente que busca sacar partida de tan penosa y dolorosa situación.
No existe alguno, la más mínima afirmación, indicio o insinuación de algún Estado u organismo internacional que permita afirmar con seriedad que la soberanía del Estado dominicano está en peligro.
Primero: en Haití hay más de 10 millones de habitantes, la mayoría pobrísima. Muchos se fueron o quieren irse de su país, pero nadie los quiere en el mundo por ser muy pobres y muy negros. Por décadas, el Gobierno Dominicano permitió y fomentó la migración de haitianos indocumentados para explotar esa mano de obra barata en la agricultura, la construcción, y luego en el turismo.
Pese a la instalación de gobiernos democráticos en ambos lados de la isla con la llegada al poder de Jean Bertrand Aristide en 1991, las crisis bilaterales, mayormente vinculadas a la problemática migratoria, han sido cíclicas.
1.- ¿Por qué no podemos los dominicanos hacer un alto en el debate de sordos en que hemos convertido los problemas de la nacionalidad y de la agobiante inmigración de haitianos para retomar el diálogo y el esfuerzo por establecer cuáles cosas nos unen y cuáles nos dividen?
Vivo en una comunidad rural; en Don Pedro, para más señas. Aún no sé si Don Pedro pertenece al municipio de Santiago de los Caballeros, Tamboril o Licey al Medio. Es una zona interface, como anotan los urbanistas en sus diseños técnicos.
“¿Qué significa, para el esclavo estadounidense, vuestro 4 de julio?”. Esto se preguntó Frederick Douglass ante la multitud congregada en el Corinthian Hall de Rochester, Nueva York, el 5 de julio de 1852.
El acontecer nacional no solo llama la atención a los Estados que están interesados en echarnos el “problema de Haití”. Los pueblos del mundo, en especial los de Latinoamérica y el Caribe están también atentos al llamado de auxilio del pueblo dominicano.














