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Noticias | Por Redacción Espacinsular

La Asociación Cubana de las Naciones Unidas condena enérgicamente y rechaza la nueva agresión de la administración estadounidense contra Cuba, a través de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump del pasado 29 de enero.

Indica la entidad que esta medida persigue el propósito de establecer un bloqueo total a las importaciones de petróleo del país.

Para justificar este nuevo instrumento del bloqueo, la administración Trump pretende confundir a la opinión pública estadounidense e internacional, con falsos argumentos que nada tienen que ver con la limpia ejecutoria del gobierno cubano. Una vez más, el gobierno estadounidense inventa falsedades para justificar su récord criminal de violaciones al derecho internacional.

Nuestra Asociación Cubana de las Naciones Unidas, que agrupa en su seno y/o colabora con más de 110 organizaciones de la sociedad civil, redes, movimientos, líderes comunitarios y otros actores sociales, ratifica su defensa y promoción de los propósitos y principios contenidos en la Carta de las Naciones Unidas. Reitera, asimismo, su total apego al Derecho Internacional y rechaza esta nueva y burda agresión del gobierno estadounidense a la soberanía y la independencia de Cuba, a la población, sociedad y economía del país.

Impugnamos firmemente el objetivo de la orden ejecutiva de rendir a nuestra población por hambre, enfermedades, escaseces y falta de servicios básicos, afianzando así el carácter criminal del bloqueo más largo y cruel de la historia. No puede olvidarse que esta inhumana política se fortaleció, a niveles sin precedentes, durante la primera administración Trump.

Denunciamos también que la orden ejecutiva se corresponde totalmente con la definición de genocidio de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 9 de diciembre de 1948 y firmada por el gobierno de los Estados Unidos, dos días después de su adopción. Resulta innegable que, con esta decisión, se intenta someternos a condiciones de existencia que pueden generar la muerte de muchos de nuestros compatriotas, incluidos niños y niñas, mujeres, ancianos, personas con discapacidad y otros grupos vulnerables.

Defendemos y ratificamos el derecho de las cubanas y los cubanos a vivir en paz, a ser solidarios, felices, resilientes, resistentes y espirituales, a vivir en el sistema político, económico y social que hemos decidido libremente, en pleno ejercicio de autodeterminación. Reiteramos nuestra decisión de continuar trabajando para construir un mejor país, una mejor sociedad y un mundo mejor que se torna urgente y necesario.

 

Hacemos un llamado a la población estadounidense, a los gobiernos del mundo, a la Organización de las Naciones Unidas, a todas las personas de buena voluntad, en fin, a toda la comunidad internacional, a que se unan para detener la implementación de esta orden ejecutiva y defender el derecho a la vida de la población cubana.