Las agencias de la ONU se preparan ante el riesgo de que unas condiciones climáticas adversas golpeen al país cuando más de 20.000 personas siguen en alojamientos transitorios. La emergencia entra además en una nueva fase, centrada en la recuperación, la vivienda y el restablecimiento de los servicios básicos.
Un posible fenómeno de El Niño fuerte podría agravar la situación de miles de personas desplazadas por los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio, advirtió la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La agencia explicó que el sistema de las Naciones Unidas está incorporando este riesgo a la planificación humanitaria, en un momento en que muchas familias continúan viviendo en alojamientos temporales y la respuesta comienza a pasar de la búsqueda y el rescate a la recuperación.
“No podemos ignorar que podría desarrollarse un El Niño fuerte y golpear a Venezuela en un momento en que muchas personas ya están desplazadas”, afirmó Lucas Guedes Hackradt, jefe de Reducción del Riesgo de Desastres de la OIM en Venezuela.
Las agencias mantienen conversaciones para garantizar que las operaciones puedan continuar si las condiciones climáticas empeoran.
Más de 20.000 personas siguen en alojamientos transitorios
Los dos terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, dejaron al menos 4829 muertos y 16.740 heridos, según las cifras oficiales del último informe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
Las autoridades han registrado 1284 réplicas y estiman que 17.907 personas perdieron sus hogares. Al menos 856 edificios resultaron afectados y 190 colapsaron.
Actualmente funcionan 106 alojamientos transitorios, con capacidad para unas 25.300 personas. Más de 20.800 permanecen en ellos, principalmente en Caracas, Miranda, La Guaira y Aragua.
La OIM ha asistido directamente a cerca de 7000 personas y ha prestado más de 10.000 servicios, entre ellos alojamiento temporal, atención de salud, apoyo psicosocial y protección.
“Muchas familias siguen viviendo con incertidumbre sobre dónde podrán instalarse, cómo accederán a la atención médica y cómo cubrirán sus necesidades diarias”, afirmó Leah Poggio, jefa de misión de la OIM en Venezuela.




