El cambio climático, si bien afecta a todas las personas, no impacta a hombres y mujeres por igual, según revelan estadísticas de desastres.
Conforme a un estudio de Oxfam, durante el tsunami de Asia en 2004 murieron cuatro veces más mujeres. La explicación se basa en que las mujeres representan el 70% de la población que vive por debajo del umbral de la pobreza, por lo que se encuentran más vulnerables ante fenómenos climáticos que generan desastres.
Si se toma en cuenta que los estados islas y los países en desarrollo de África son los más afectados por el cambio climático, la situación de las mujeres en esos países merece una atención especial. República Dominicana es el octavo país más vulnerable del mundo al cambio climático, confirma el Índice de Riesgo Climático Global de Germanwatch correspondiente a 2015.
“La pobreza, más que cualquier otro factor, determina la vulnerabilidad frente al cambio climático y limita la capacidad de adaptación. La combinación del acceso a y el control de la tierra, el dinero, los créditos, la información, la atención sanitaria, la movilidad personal y la educación determinan la capacidad de supervivencia y de recuperación frente a desastres, y la capacidad para realizar cambios a largo plazo e invertir en la adaptación”, sostiene Oxfam en la investigación titulada “Adaptación al cambio climático. Capacitar a las personas que viven en la pobreza para que puedan adaptarse”.
Esa desigualdad fue reconocida en la vigésima Conferencia de las Partes (COP20) realizada en diciembre pasado, en la que se aprobó el Programa de Trabajo de Lima sobre Género, que consiste en poner en ejecución una guía con la finalidad de que se implementen de forma escalonadas acciones que contribuyan a la inclusión de la mujer en las decisiones de la COP, y que las políticas en materia de cambio climático puedan tener un enfoque de género, tanto en adaptación, mitigación, implementación e igualdad.
En la más reciente reunión de trabajo que llevó a cabo la Plataforma de Durban para una Acción Reforzada en Bonn hasta el 4 de septiembre, RD reiteró el apoyo que ya había expresado en Lima para la realización de un acuerdo que facilite la igualdad de género y garantice los derechos humanos.
Así lo dio a conocer Anniete Cohn-Lois, encargada de Género e Inclusión Financiera de la vicepresidencia de la República, quien fue una de las integrantes de la delegación de RD que asistió al encuentro. La delegación estuvo coordinada por Omar Ramírez Tejada, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio.
Tema de género en 2020
“Como previamente fue mencionado por Singapur en nombre de las pequeñas islas en desarrollo, relativo a las necesidades especiales de los países miembros de dicho grupo, RD reiteró la necesidad de incluir estos elementos (que faciliten la igualdad de género) en un nuevo acuerdo, según lo previamente consensuado en pasados documentos de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático”, planteó Cohn-Lois.
El acuerdo sustituirá el segundo período de compromisos del Protocolo de Kioto, que deberá aprobarse en diciembre en la cumbre climática global que se efectuará en París, Francia. El Programa de Trabajo de Lima sobre Género plantea que el rol de la mujer es clave en la respuesta al cambio climático, por lo que tiene que ser reforzado. Con este instrumento se procura avanzar en la igualdad y promover la sensibilización de género en el desarrollo e implementación de políticas climáticas.
El programa de trabajo de Lima sobre género aprobado en 2014 en la COP20, se ejecutará por dos años y en éste se exhorta a los países signatarios de la Convención a promover el equilibrio y la sensibilidad de género en el desarrollo y la implementación de la política climática y en las actividades propias de la Convención. Plantea que los países deben incrementar la participación de las mujeres no solo en las delegaciones que participan de las COP, sino en todos los órganos establecidos.
Respecto a la falta de recursos para la adaptación, Oxfam plantea que los países más desarrollados deben aportar los recursos financieros necesarios y diferenciados para apoyar los proyectos de empoderamiento de las mujeres.
El Quinto Informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) indica que las desigualdades, la pobreza, la discriminación de género y la falta de instituciones aumentan la vulnerabilidad ante los peligros climáticos.
IMPORTANCIA DE LA INCLUSIÓN DEL GÉNERO
Entre las razones para incluir el tema de género en el acuerdo climático global, Oxfam señala que las mujeres: - Se ocupan de la familia, de educar a los niños y de cuidar a las personas mayores y a las personas enfermas, por lo que generalmente determinan la capacidad de las comunidades de adaptarse o recuperarse de una catástrofe.
- Producen hasta el 80% de la comida en la mayoría de los países en desarrollo, que están muy afectados por el cambio climático, pues son ellas quienes hacen trabajos como cultivar las tierras e ir a buscar agua y combustibles.
- Representan un porcentaje muy elevado de la población pobre, ya que son aproximadamente el 70% de la población que vive en pobreza extrema, por lo que tienen más posibilidades de morir en una catástrofe que los hombres.
- Tienen conocimientos inestimables cuando se trata de pensar e implementar maneras innovadoras de adaptarse a un ambiente inestable. A pesar de ello, sus opiniones y experiencias siguen a menudo sin ser escuchadas.